Este es un interesante debate para entablar en cualquier conversación, en lo particular me parece que es una pregunta que parece tan sencilla (como manifestar que venimos de los primates) como compleja (¿el homo sapiens es posterior al homo neanderthalensis?, es decir (¿no se encontraron nunca?)) Desde ya me parece que este tema da para mucho y mucha polémica pero adelante son libres de opinar.
En este blog encontraras: - Obras literarias anonimas - Obras literarias de la comunidad - Opiniones
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viernes, 22 de agosto de 2014
Tema de Debate: ¿De donde venimos?
Esta es una pregunta que el ser humano lleva haciéndose desde tiempos ancestrales.
lunes, 18 de agosto de 2014
No habras la puerta
Hace 2 años, estaban en su casa, tan tranquilos, María, una señora de 40 años que se había divorciado recientemente, con su hijo pequeño de tan solo 8 años. Como era de costumbre María se tenía que ir todas las noches a trabajar, debido a que era una mujer con muchas responsabilidades (tanto en su trabajo como en su casa). Pero aquel día sería muy diferente al resto de los demás; ya que, cuando se encontraban cenando vieron en las noticias que un asesino en serie, muy peligroso y agresivo había escapado del centro penitenciario de la ciudad. Lo más grave de la noticia no era que este interno hubiese escapado, lo peor era que había sido visto pocas manzanas cercanas del hogar de la familia. Esto provocó la incertidumbre de María que al irse al trabajo tenia que dejar a su hijo solo en casa. María para prevenir desgracias cerró las ventanas, puertas, y le explicó lo siguiente a su hijo: No habrás ninguna ventana ni las puertas. Aunque llevo las llaves, por si ocurre algo, yo llamaré 3 veces seguidas al timbre o simplemente me reconocerás por la voz y entonces sabrás que soy yo. Llegado el momento, María se fue a trabajar y dejó a su hijo solo. Éste, lleno de miedo, cerró la puerta a cal y canto y se puso a ver la tele para relajar la mente. Al cabo de rato, el chico ya estaba dormido cuando de pronto llaman a la puerta. POM...POM....el chico se despertó y aterrado se dirigió muy despacio hacia la puerta y dijo: ¿Eres tú mamá? La respuesta vino con otra serie de golpes acompañados de un susurro escalofriante que decía: JABREME DA PUETA. El niño atemorizado huyó hacia su habitación donde se pasó la noche llorando y esperando a que llegase su madre, hasta tal punto que se quedó dormido. Al día siguiente cuando se levantó se dio cuenta de que su madre no había vuelto. Y aún con miedo se dirigió a la puerta que conducía a la salida de la casa y se encontró a su madre con las piernas cortadas (por lo que no pudo llegar al timbre), la lengua cortada (por lo que no le pudo reconocer la voz) y totalmente ensangrentada. Desde ese día este chico tuvo que estar hospitalizado en un psiquiátrico y no pudo dormir sin sufrir constantes pesadillas........ Y si os preguntáis por que sé, es por que, simplemente, soy ese niño.
Moraleja: Ten cuidado con todas las puertas que te encuentras por el camino. Algún día te puede suceder lo de este relato. Muy curioso y escalofriante.
domingo, 3 de agosto de 2014
Arbot 2: La Venganza de Silverman
Capitulo 3 (1era parte): Un Nuevo Enemigo, Una
Nueva Amenaza
Era día de inauguración en Magentropolis. El presidente estaría
allí, en la apertura de una autopista en el aire, la primera en toda Magentia;
a la misma concurrieron miles y miles de personas. Entre ellos se encontraban
custodiando el lugar los dos robots de la policía. Akybot, por su parte, estaba
algo camuflado debido a que si la gente lo reconocía, se iba a asustar ya que
el recuerdo de Gigabot aun era muy fresco. Las personas estaban subidas a
plataformas que se elevaban a la altura de la autopista.
El diseño de la ruta era de muy avanzada tecnología, en realidad
era un gigantesco holograma que simulaba ser una carretera; la desventaja es
que era menester poseer energía en todo momento.
Acto seguido el presidente dio un muy breve discurso de apertura
para la autopista
-
Damas y
caballeros; he aquí una maravilla de la tecnología, donde se ha invertido buena cantidad de
dinero y recursos del planeta; pero todo sea para mantener el orden en cuanto
al traslado. Aquellas personas que tengan vehículos aéreos, podrán disfrutar de
esta gran autopista que pasa por los lugares más concurridos de la ciudad
capital.
En ese momento, el mismo mandatario se subió a un vehículo de alta
gama para dar unos metros tanto de idea como de vuelta e invito a algunos
ciudadanos que lo hicieran, todos al parecer quedaron más que conformes con el
pequeño paseo.
Pero la calma iba a ser historia. Arbot, que tenía un sentido muy
agudo del oído, sentía que un proyectil se acercaba y giro hacia donde oía el
sonido.
-
Peligro,
evacuen cuanto antes la autopista – Advirtió el androide
Este ultimo lanzo un cañón de Blas al proyectil, que resulto ser
un gran misil de largo alcance, el mismo exploto generando una gran onda
expansiva sin dejar heridos.
Los oficiales se encontraban en una carrera contra reloj para bajar
a toda la gente y mantenerla a salvo; Akybot sentía como el enemigo se estaba
acercando pero no podía verlo.
-
Prepárate
Arbot, presiento que nuestro enemigo es realmente poderoso – Intuía su
compañero
-
¿Es
probable que finalmente Silverman de la cara y se prepare para luchar? – Cuestiono
Arbot
-
No, no lo
creo; seguramente se trate de alguno de sus soldados – Contesto
su colega
En ese instante, los robots bajaron ya que su presa era visible
por la calle; intentaron un ataque
sorpresa, pero el misterioso sujeto los esquivo con suma facilidad. Ambos
quedaron realmente sorprendidos por la apariencia del androide. Era similar a
Arbot pero apenas llegaría a medir 1.50 metros.
-
Ni se te
ocurra fiarte de su tamaño compañero – Advirtió Akybot
-
Tienes
razón, viniendo de Silverman no creo que sea rival fácil de vencer – Dijo el
otro robot
Aun así, fue el primero en lanzarse activando sus habilidades de
artes marciales; sin embargo Arbot no llego a conectar ni un solo golpe, por el
contrario fue tomado de su brazo derecho, este ultimo arrancado completamente
de cuajo y además le dio un fortísimo cachetazo de revés que envió al androide
donde estaba antes. Afortunadamente, aquel tenía la capacidad de regenerarse e
hizo crecer un nuevo brazo
-
¿Estás
bien Arbot? – Pregunto su colega
-
Sí, eso
creo, afortunadamente no me hizo gran daño. Este sujeto es realmente peligroso –
Respondió
aquel
Aun así, este ultimo volvió al ataque; esta vez sorprendió a su
rival alargando su brazo, tomándolo del cuello a su oponente y atrayéndolo
hacia él. Sin más preámbulos, con su
gran cañón de energía Blas lo atravesó de lado a lado, liquidando la golpiza
con la patada. El robot quedo completamente destrozado
-
Creo que
lo vencí – Manifestó Arbot
Aunque su adversario no había dicho sus últimas palabras, este se
levanto aparentemente dañado por los golpes, acto seguido una gran bola de
energía cubrió la totalidad de su cuerpo y en un santiamén este había sido
completamente reparado.
sábado, 2 de agosto de 2014
LA LEYENDA DEL HILO ROJO
Cuenta una leyenda oriental que las personas destinadas a conocerse tienen un hilo rojo atado a sus respectivos meñiques. El hilo permanece siempre atado, a pesar del tiempo y la distancia. No importa lo que tardes en conocer a esa persona, ni importa que pases mucho tiempo sin verla, ni siquiera importa si vives en la otra punta del mundo: el hilo se estirará hasta el infinito pero nunca se romperá. Este hilo viene contigo desde tu nacimiento y te acompañará, más o menos tenso, más o menos enredado, a lo largo de toda tu vida.
El origen de la leyenda es chino: allí cuentan que el Abuelo de la Luna sale cada noche a conocer a los recién nacidos y atarles el hilo rojo que decidirá su destino.
Aunque no habla exactamente de amor -hay variantes sobre padres e hijos adoptados, o sobre amigos incondicionales- en Japón la historia se aplica a los enamorados, y el Hilo Rojo ( ellos le llaman Unmei No Akai Ito) viene a ser como Cupido.
Existe una leyenda al respecto, según la cual hace muchos, muchos años el emperador de Japón era un niño joven e impaciente. Quería conocer cuanto antes a la mujer a la que estaba predestinado, y enterándose de la existencia de una vieja bruja que era capaz de ver los hilos rojos de todas las personas, le mandó llamar y le ordenó que siguiera su hilo hasta el final. La vieja obedeció, y emprendió el camino, seguida del joven emperador. Tras un largo y agotador recorrido, llegaron a un mercado de una ciudad lejana, y la vieja señaló a una campesina con un bebé en brazos. El emperador al ver el resultado enfureció, y empujó a la campesina con fuerza. El bebé cayó al suelo y comenzó a llorar a causa de la herida de su frente.
Pasados unos cuantos años, el emperador buscó esposa aconsejado por su corte, y se le habló de una preciosa joven, hija de un general de su ejército. La mandó llamar, y al retirar el velo que le cubría la cara, el emperador quedó impresionado por su belleza, sólo ensombrecida por una fea cicatriz en la frente.
El origen de la leyenda es chino: allí cuentan que el Abuelo de la Luna sale cada noche a conocer a los recién nacidos y atarles el hilo rojo que decidirá su destino.
Aunque no habla exactamente de amor -hay variantes sobre padres e hijos adoptados, o sobre amigos incondicionales- en Japón la historia se aplica a los enamorados, y el Hilo Rojo ( ellos le llaman Unmei No Akai Ito) viene a ser como Cupido.
Existe una leyenda al respecto, según la cual hace muchos, muchos años el emperador de Japón era un niño joven e impaciente. Quería conocer cuanto antes a la mujer a la que estaba predestinado, y enterándose de la existencia de una vieja bruja que era capaz de ver los hilos rojos de todas las personas, le mandó llamar y le ordenó que siguiera su hilo hasta el final. La vieja obedeció, y emprendió el camino, seguida del joven emperador. Tras un largo y agotador recorrido, llegaron a un mercado de una ciudad lejana, y la vieja señaló a una campesina con un bebé en brazos. El emperador al ver el resultado enfureció, y empujó a la campesina con fuerza. El bebé cayó al suelo y comenzó a llorar a causa de la herida de su frente.
Pasados unos cuantos años, el emperador buscó esposa aconsejado por su corte, y se le habló de una preciosa joven, hija de un general de su ejército. La mandó llamar, y al retirar el velo que le cubría la cara, el emperador quedó impresionado por su belleza, sólo ensombrecida por una fea cicatriz en la frente.
Arbot 2: La Venganza de Silverman
Capitulo 2: El regreso de Gigabot
Era un día como cualquier otro diría Adrian Jiménez, con el
detalle que es su cumpleaños número 29. En la oficina lo festejaron como si
fuese un salón de fiestas; incluso Arbot tenía un bonete de papel en la cabeza
y poco entendía que era un cumpleaños pero al ver a sus compañeros felices, el
estaba contento también.
De repente Clementine, que estaba tratando de explicarle al
androide el significado de esa fiesta quedo congelada casi petrificada
-
Oye,
Clementine ¿qué ocurre? – Pregunto Arbot
-
Es…Es… ¡¡¡Es
Gigabot!!! – Respondió completamente exaltada ella
Todos entraron en real pánico, el enemigo estaba delante de sus
ojos. Lejos de asustarse, Arbot reto a Alex
-
Alex, no
juegues esas bromas, podrías generar un verdadero caos – Dijo el
androide
-
Alex, ¿Qué
significa esto? – Pregunto Steve
-
¿Recuerdan
cuando Arbot pidió revivir al AK155? Realmente ese robot no tuvo reparo, es
decir, Silverman destruyo todo el esqueleto y era realmente difícil arreglarlo.
Por eso use el cuerpo de Gigabot, lo único que no he podido cerrar la estrella
como lo hizo Silverman, pero al menos funciona – Explico
Gray
-
¿Cómo te
sientes en ese cuerpo AK155? – Cuestiono Arbot, con una sonrisa por
haber recuperado a su amigo
-
Pues
cuesta adaptarse a este montón de funciones, realmente no sé como Gigabot podía
controlar esto – Respondió, mientras se miraba así mismo
Luego de que pasara el susto, continúo el cumpleaños de Adrian
normalmente; aunque tanto Arbot como su
colega robot tenían en su mente el tema de Silverman, ya que aquel le había
contado sobre el discurso dado por el presidente de Magentia.
-
Es
probable que Silverman, tenga otro laboratorio en un lugar más inhóspito. Al
tratarse de un humanoide, puede adaptarse a cualquier temperatura – Dijo
Akybot (nombre creado por Alex)
-
Quieres
decir que podría estar tanto en la zona sur, como en la zona oeste ¿cierto? – Acoto su
compañero
-
Es verdad,
realmente he considerado quedarme aquí para ayudarte a ti y a tus compañeros en
la lucha contra esa bestia aunque no te garantizo que esto termine de la mejor
manera – manifestó aquel
Mientras tanto en un lugar muy lejano de la zona sur:
-
Mi nueva
gran creación está a punto de salir a la luz, muy pronto todos aquellos que me
creen acabado, perecerán. En especial esa hojalata inmunda que me dejo en
ridículo hace 2 meses atrás – Advirtió Silverman
Lo que sea que esté planeando suena a problemas para Arbot y
compañía.
viernes, 1 de agosto de 2014
El Disco Maldito
Esto no es un creepypasta, esto es real. Un día estaba
ordenando mi habitación como casi todos los días, cuando encontré un CD de una
reconocida banda de Metal Industrial, cuando abro la caja me encuentro con que
el mismo estaba bastante rayado y dudaba seriamente de que funcionara. Decidí
probarlo en mi computadora personal y para mi sorpresa andaba a la perfección,
los problemas comenzaron una vez que ejecute el archivo para escuchar la música;
sonidos tremendamente perturbadores salieron de él. Entre gritos extraños y
sonidos muy aterradores me encontraba sumamente espantado. Quise detener el
reproductor a toda costa pero misteriosamente mi maquina se tildo, aunque el
audio continuaba ejecutándose. La pantalla de mi ordenador se puso negra, acto
seguido podía ver como algo rojo daba vueltas por el monitor; el CD sin dudas
trataba de decirme algo. Sentía como si estuviese jugando a la quija y fuese
testigo in situ del despertar de un espíritu maligno y/o demonio.
Si perder más tiempo quite la batería del computador y la
imagen, junto al sonido desapareció, ni lento ni perezoso destruí el objeto que
había iniciado con todo esto, pero en ese instante sentí un frió corriendo por
mi cuerpo y por toda la casa. Por suerte la pesadilla en vida había terminado,
sin embargo todas las noches tengo constantes pesadillas, por las madrugadas
siento ruidos misteriosos; estoy bajo tratamientos psiquiátricos. Todo esto
culpa del disco maldito…
Arbot 2: La Venganza de Silverman
Capitulo 1: Un
Tiempo Después
Han pasado dos meses desde el combate de Arbot contra Gigabot y
Silverman. El doctor no ha dado señales de vida en ese lapso, pero se ha dicho
que numerosas fuerzas especiales han entrado en su laboratorio con un
sorprendente resultado: No estaba allí
En un esfuerzo por mantener la calma el presidente Alcorn Gigant,
junto a los gobernadores de las distintas zonas de Magentia, decidieron ensayar
una suerte de discurso pacifista y hasta anestésico hacia la población;
argumentando que el científico ya no tiene un lugar donde hacer sus fechorías.
La reacción de los ciudadanos fue dispareja, algunos apoyaban el
discurso. La oposición, en cambio, remarco en medios de comunicación que la
conferencia dada por el mandatario era demasiado conservadora y que en realidad
nada sabían ellos del verdadero paradero del criminal.
En las oficinas de la departamental también estaban todos al tanto
de los dichos del gobernante, donde también hubo opiniones disparejas. Mark
Giovanni, sabía que Arbot, al ser robot, tendría una opinión más objetiva
-
¿Tú crees
que Silverman esté fuera Arbot? – Preguntó
-
Sinceramente
creo que esto aun no ha acabado, solo ha comenzado; presiento que Silverman aun
tiene varios trucos debajo de la manga y es menester que estemos preparados.
Creo que en alguna medida el hará su aparición prontamente – Respondió
el androide
-
Por mi
parte espero que estés equivocado y que se haya acabado – Dijo el comisario
-
Permítame
decirle que espero lo mismo que usted – Replico aquel
Mientras el planeta entero tenía la cabeza en lo que ocurre con el
doctor; Alex estaba trabajando arduamente en un gran proyecto que daría a
conocer a todos en unos pocos días.
martes, 29 de julio de 2014
Arbot: El resurgimiento (El final: primera parte)
Capitulo 10: Arbot vs Gigabot (la
batalla final)
Cuando Arbot y Clementine regresaron al cuartel, contaron lo
sucedido ante la atónita mirada de sus compañeros. Luego de ello pasaron
algunos días donde la paz era la protagonista.
El robot, consiguió charlar con el jefe de la departamental; lo de
Silverman ya era un asunto que preocupaba hasta a Alcorn Gigant, el
presidente de Magentia, este estaba al tanto de todo lo ocurrido tanto con el
científico como con sus secuaces.
En el momento de la charla, se sintió un fortísimo estallido.
El androide fue a ver qué ocurría, quedo petrificado con lo que vio, sus
compañeros estaban heridos y en la oficina estaba nada más ni nada menos que el
monstruo de Gigabot
-
AK155, me
encantaría eliminarte aquí mismo pero mi amo no quiere que la ciudad sea
destruida, por lo tanto te espero en las llanuras que conectan las zonas de
Magentia en una hora; de lo contrario te destrozare en cualquier lugar que te
encuentres y matare a tus queridos compañeros – Advirtió el metálico
Acto seguido desapareció de la escena, los paramédicos
llegaron de inmediato para atender a los heridos por el incidente;
afortunadamente todos estaban bien y con heridas de levedad; aun así esto
enfureció a Arbot. Sin nadie saber porque el robot comenzaba a tener el poder de sentir
psicológicamente, no dolores, no golpes; si no sentimientos.
De todas maneras no tenía tiempo para quedarse pensando esas
cosas. Como le quedaba algo lejos y no sabía a ciencia cierta cómo llegar al
lugar donde lo citaron, tomo a Giovanni por la espalda dejándolo inconsciente
con un golpe
-
Lo
lamento jefe espero que algún día pueda disculparme –
Utilizo un nuevo accesorio que le coloco Alex en su mano
izquierda que es una pequeña aguja que llega al cerebro de un humano, sin
lastimarlo, donde puede automáticamente recopilar información que necesite en
ese momento. Por suerte el comisario sabía
manejar y tomo esos conocimientos, además que hizo un mapa de Magentia en su
chip para no perderse.
Es así que estreno sus nuevas habilidades en la conducción
con gran éxito (evidentemente el comisario era un gran conductor)
Al llegar, se encontró completamente solo hasta que el
vehículo en el que había viajado exploto
-
Lo
siento, esto es para asegurarme que no escaparas – dijo Gigabot
-
Basta de
palabrerío y preámbulos, terminemos con esto de una vez por todas – Culmino
Arbot
-
Por
primera vez estoy de acuerdo contigo pedazo de chatarra ¡ERES MIO! –
La bestia golpeo fuertemente el suelo con un puño y abrió la
tierra en dos intentando atrapar al oficial, este último salto para evadir ese
ataque pero se encontró con que su oponente ya estaba muy cerca, tal es así que
fue golpeado fuertemente por una patada, enviándolo a volar unos 10 metros, por
suerte para él sin grandes daños.
La lucha se torno pareja ya que Arbot consiguió dar unos
cuantos golpes su rival utilizando sus habilidades de artes marciales, pero
sabía que no era suficiente; que debería golpearlo fuertemente en su estrella para realizarle un daño considerable aunque no
desconocía que la única forma que Gigabot muestre su estrella, es que realice
su brutal ataque, estrella de la muerte.
Por ese entonces se le ocurrió una idea, no sabía si realmente
era efectiva aunque debía intentar algo;
dejo de golpear a su rival y solo se limito a intentar esquivar sus
golpes tratando de molestar al monstruo
-
¿Eso es
todo Gigabot? ¡Dame tu mejor golpe chatarra inservible! – Dijo Arbot
-
¡GRRR! Ya
verás quien es la chatarra aquí, ¡acabas de firmar tu sentencia de muerte
gusano!-
El monstruo cayó en la trampa cruzo sus brazos, comenzó a
cargarse de energía rápidamente, sin embargo en ese ínterin, el oficial, quedo
completamente inmóvil. El responsable era nada más ni nada menos que Silverman
-
Jajaja,
buen intento AK155; realmente tu plan era brillante, provocar a Gigabot a
mostrar su punto débil para luego atacarlo. Muy inteligente de tu parte,
lástima que no puedo dejar que eso ocurra. ¡Gigabot aniquílalo! – Fulmino
Michael
No existía esperanza aparente, de repente Gigabot se detuvo
por completo, dos disparos muy certeros lo anularon completamente. Arbot se
libero ya que Silverman había perdido su atención en él y quedo puesta en un
nuevo rival que aparecía en escena; el AK155.
-
Im…Imposible
¿¡Dos AK155!? ¡esto no puede ser! – Exclamo el científico
-
No doctor, me sorprende que no pueda
diferenciar un hibrido de un verdadero AK155 ¡Yo fui quien le disparo aquella
vez! – contesto el robot
-
Gracias
AK155, has derrotado a Gigabot y ambos podremos derrotar a Silverman fácilmente
– Propuso Arbot
-
No mi
querido amigo, Gigabot está vivo, débil es verdad, pero vivo. Tendrás una
ventaja con el disparo que hice; su estrella ahora está expuesta, es decir, he
roto la compuerta que la protegía, ahora
está más accesible ganarle. Pelea tranquilo que yo me encargare de entretener a
este vejete – Dijo AK155
-
Ten
cuidado, Silverman es poderoso pese a su aspecto, yo terminare con Gigabot – Advirtió
el oficial
La múltiple lucha ha comenzado, el científico quiso evitar
que Arbot inicie un nuevo asalto contra su ya no tan temible robot pero el
AK155 lo intercepto alegando que él era su verdadero rival.
lunes, 28 de julio de 2014
El mito del Cóndor
Se dice que en un pueblo, un hombre vivía con su hija. La hija cuidaba obejas y otros animales y cada día un joven vestido con elegancia iba a visitarla, el joven tenía un traje negro hermoso, chalina blanca y un gran sombrero. Cada día el joven iba a visitar a la jovencita, y se hicieron buenos amigos.
Un día comenzaron a jugar así: “Álzame tú y yo te alzaré”. Comenzaron el juego, y el joven alzo a la joven. Recién cuando la había alzado en alto, la joven se dio cuenta de que estaba volando.
El joven puso a la niña dentro de un nido en un barranco. Allí el joven se convirtió en cóndor. Por varios meses el cóndor cuido a la joven, le daba toda clase de carnes para comer y bebidas para tomar.
Cuando habían estado unos años juntos, ella llego a ser mujer y dio a luz un niño, pero, la ya ahora mujer, lloraba día y noche por su padre, a quien había dejado en su pueblo.
“¿Cómo puede estar solo mi padre? ¿Quién está cuidando a mi padre? ¿Quién está cuidando a mis ovejas? Devuélveme a mi casa”, le rogaba la mujer al cóndor pero él hacia caso omiso a sus peticiones.
Un día un picaflor apareció. La mujer le dijo: “¡Ay, picaflor! no tengo ninguna manera de bajar de aquí, Hace más de un año, un cóndor, convirtiéndose en joven, me trajo aquí. Ahora soy mujer. Y he dado a luz a su hijo”.
El picaflor le contestó: “Escúchame, no llores. Te voy a ayudar.Iré a contarle a tu papá dónde estás, y tu papá vendrá a buscarte”.
La joven le dijo: “Escúchame, picaflor. ¿Conoces mi casa, no? En mi casa hay muchas flores, te aseguro que si tú me ayudas, todas las flores que hay en mi casa serán para ti”.
Cuando dijo eso, el picaflor voló contento al pueblo, y fue a decir al padre de la mujer: “He descubierto dónde está tu hija. Está en un nido en el barranco.
Es la mujer de un cóndor, va a ser difícil bajarla. Tenemos que llevar un burro muerto”, dijo el picaflor, y explico su plan al viejo.
Dejaron el burro muerto en el suelo. Y mientras el cóndor estaba comiendo el burro, el picaflor y el viejo ayudaron a la jovencita a bajar del barranco.
Después llevaron dos sapos: uno pequeño y otro grande, dejaron los sapos en el nido del barranco. Bajaron el viejo y su hija y fueron hacia el pueblo.
El picaflor fue donde estaba el cóndor, y le contó: “Oye, cóndor. Tú no sabes que desgracia hay en tu casa”. “¿Que ha pasado?” el cóndor le preguntó. “Tu mujer y tu hijo se han convertido en sapos”. El cóndor sorprendido se fue volando a ver. Ni la joven, ni su hijo estaban dentro del nicho, solamente dos sapos.
El cóndor se asustó, pero no pudo hacer nada; y el picaflor está todos los días entre las flores en la casa de la jovencita.
Mientras ella, su hijo y su padre viven felices en la comunidad.
Fuente: mitoscortos.org
Un día comenzaron a jugar así: “Álzame tú y yo te alzaré”. Comenzaron el juego, y el joven alzo a la joven. Recién cuando la había alzado en alto, la joven se dio cuenta de que estaba volando.
El joven puso a la niña dentro de un nido en un barranco. Allí el joven se convirtió en cóndor. Por varios meses el cóndor cuido a la joven, le daba toda clase de carnes para comer y bebidas para tomar.
Cuando habían estado unos años juntos, ella llego a ser mujer y dio a luz un niño, pero, la ya ahora mujer, lloraba día y noche por su padre, a quien había dejado en su pueblo.
“¿Cómo puede estar solo mi padre? ¿Quién está cuidando a mi padre? ¿Quién está cuidando a mis ovejas? Devuélveme a mi casa”, le rogaba la mujer al cóndor pero él hacia caso omiso a sus peticiones.
Un día un picaflor apareció. La mujer le dijo: “¡Ay, picaflor! no tengo ninguna manera de bajar de aquí, Hace más de un año, un cóndor, convirtiéndose en joven, me trajo aquí. Ahora soy mujer. Y he dado a luz a su hijo”.
El picaflor le contestó: “Escúchame, no llores. Te voy a ayudar.Iré a contarle a tu papá dónde estás, y tu papá vendrá a buscarte”.
La joven le dijo: “Escúchame, picaflor. ¿Conoces mi casa, no? En mi casa hay muchas flores, te aseguro que si tú me ayudas, todas las flores que hay en mi casa serán para ti”.
Cuando dijo eso, el picaflor voló contento al pueblo, y fue a decir al padre de la mujer: “He descubierto dónde está tu hija. Está en un nido en el barranco.
Es la mujer de un cóndor, va a ser difícil bajarla. Tenemos que llevar un burro muerto”, dijo el picaflor, y explico su plan al viejo.
Dejaron el burro muerto en el suelo. Y mientras el cóndor estaba comiendo el burro, el picaflor y el viejo ayudaron a la jovencita a bajar del barranco.
Después llevaron dos sapos: uno pequeño y otro grande, dejaron los sapos en el nido del barranco. Bajaron el viejo y su hija y fueron hacia el pueblo.
El picaflor fue donde estaba el cóndor, y le contó: “Oye, cóndor. Tú no sabes que desgracia hay en tu casa”. “¿Que ha pasado?” el cóndor le preguntó. “Tu mujer y tu hijo se han convertido en sapos”. El cóndor sorprendido se fue volando a ver. Ni la joven, ni su hijo estaban dentro del nicho, solamente dos sapos.
El cóndor se asustó, pero no pudo hacer nada; y el picaflor está todos los días entre las flores en la casa de la jovencita.
Mientras ella, su hijo y su padre viven felices en la comunidad.
Fuente: mitoscortos.org
Arbot: El resurgimiento
Capitulo 9: ¿Amigo o enemigo?
Una semana después del combate con Gigabot, Arbot y sus amigos se
tomaron un día de descanso, un día de distensión total donde lo único que valía
era divertirse, el único que trabajaba era Alex en el cuerpo del androide que
aun tenía algunas secuelas de aquella batalla.
Adrian y Clementine tuvieron un ligero acercamiento, Steve por
otro lado hervía de los celos, comenzó a charlar con otra compañera llamada
Carolina Fuentes. Seguramente una actitud para llamar la atención de su
compañera de trabajo.
Mark Giovanni hablaba con Alex y Arbot acerca de los futuros
planes para atrapar a Silverman ya que se había vuelto a convertir en una gran
amenaza para Magentropolis y Magentia en general.
Lo que parecía un momento de jarana en la departamental, culmino
de manera lamentable. Una llamada telefónica y una voz que se escuchaba muy mal
pero sus dichos eran claros
-
Auxilio un
robot anda suelto en la ciudad en la calle Dr. Price al 500 por favor envíen a
Arbot – Rogaba la misteriosa voz
El robot le pidió a Clementine si podía llevarlo hasta el lugar
donde lo habían convocado
-
Lo siento
Arbot pero la oficial Taylor en este momento está ocupada - Dijo con una sonrisa Jiménez
-
Andando Arbot
hay gente que te necesita – intervino Clementine
-
El robot
te robo la chica hermano Jajaja – Se burlaba Steve en una suerte de pequeña venganza
Hacia allí fueron, el androide le pidió a su colega que se quede
que podía ser peligroso, él creía que ese famoso robot era sin dudas Gigabot,
de repente una sombra apareció en un costado golpeando a Arbot impulsándolo por
los aires, afortunadamente este no recibió ningún golpe. Pidió a todas las
personas que se alejaran que podía ser peligroso permanecer en la calle.
Así fue, el camino quedo libre para la batalla, con gran rapidez
el misterioso oponente se movilizo con el objetivo de volver a dar un golpe
como el primero, pero esta vez el oficial estaba preparado, bloqueo el mismo
con mucha facilidad solamente levantando su puño derecho cubriendo la patada
que iba hacia su cabeza, sin embargo aquel no se detuvo; continuando con una
seguidilla de ataques aunque solo lograba que el oficial fuese hacia atrás ya
que seguía bloqueando con relativa facilidad los impactos.
El sujeto cubierto con un sombrero negro y una túnica del mismo
color (todo con pinta de ser realmente viejo) fue hacia atrás y de uno de sus
brazos inicio ataques con energía Blas. Arbot se desplazo hacia la izquierda
esquivando los láseres y comenzó el con una seguidilla de disparos
La batalla era realmente pareja aunque ninguno de los dos había
realmente peleado con todas sus fuerzas
-
¿Supongo
que eso fue solo un calentamiento cierto? – Pregunto
Arbot
-
Así
es, quiero ver ese poder que usaste para
luchar contra Gigabot – Contesto el desconocido
-
Ok, pero
luego no existen reclamos – Advirtió aquel
Comenzó nuevamente la pelea, con un Arbot mas en la ofensiva; la
lucha estaba realmente pareja con ambos recibiendo y dando golpes, de todos
modos parecía que el robot misterioso estaba recibiendo algo más de daño; en un
momento ya viendo que su rival estaba débil para esquivar un gran ataque Arbot
cargo su cañón Blas, acto seguido cuando el mismo ya estaba por ejecutar el
mortal ataque, el encapuchado se quito la vestimenta
-
¿Supongo
que viendo a tu hermano no realizaras ese ataque cierto? –
Tanto Arbot allí, como Clementine en el coche quedaron
completamente petrificados; el sujeto era nada más ni nada menos que un AK155
-
Entonces
la leyenda es cierta, tu disparaste contra Silverman ¿cierto? – Pregunto
el oficial
-
Así es, no
creí que quedaba otro AK155 con vida, me alegra no ser el único. Cuando me
entere que ese maldito aun estaba vivo sentí que había fracasado, el doctor Javier
me encubrió escondiéndome en su laboratorio subterráneo en Maraiso que
conecta directamente mediante un gran túnel con esta ciudad; él hace unos años
falleció y el muy hijo de perra de Silverman lo tomo para sus cometidos. Por
supuesto que antes de eso yo tuve que mudarme rápidamente y usar esta ropa que
era de Javier para pasar desapercibido. – Explico el
AK155
-
Entonces solo debemos ir hasta ahí y capturar a Silverman – Optimizo el oficial
-
¿crees que si fuese tan fácil no lo hubiesen intentado? Los que
dijeron que Silverman murió fue una excusa, para tapar que es imposible de
atrapar; Javier
Tenía toda una red de trampas para que
ningún intruso pueda entrar a su
Laboratorio, pero Silverman las mejoro
y ahora nadie lo puede atrapar, ya que quien sabe las trampas que además de
esas ha colocado -
-
Entiendo y
¿Cómo sabias de mi existencia? –cuestiono aquel
-
Cuando me
entere que un AK155 lucho contra un robot de alto nivel supuse que debía ser en
realidad un hibrido; tu Arbot eres un hibrido pero tienes sangre de
AK155, es decir, ¿no sientes ese
instinto cuando enfrentas a Gigabot? ¿No sientes ese deseo de luchar?, eso es
porque buscas venganza por nuestros hermanos muertos en esa bóveda. Yo siento
lo mismo pero estoy algo viejo y obsoleto para luchar contra esa bestia – Concluyo
el robot
-
Ven a la
departamental, tengo un amigo que puede ayudarte – ofreció Arbot
-
No Arbot,
Javier fue mi único amo, el me mantuvo hasta que pudo y prometí no volver
a volverme hacer un mantenimiento por
otra persona –
Casi sin razón el androide se despidió de Arbot y se fue sin dar
ninguna explicación; aunque él y
Clementine ahora tenían valiosa información.
domingo, 27 de julio de 2014
Arbot: El resurgimiento
Capitulo 8: Desmembrando el código
Silverman
Al día siguiente de la batalla con Gigabot, el jefe Mark Giovanni
se hizo presente en la departamental, sus oficiales lo estaban esperando, debía
dar explicaciones y responder algunas preguntas
-
Comisario,
usted dijo que Silverman tenía 110 años pero jamás nos dijo que era un
humanoide – Reclamo Adrian
-
Entonces
lo logro – Dijo el jefe en voz
baja
-
¿Qué fue
lo que logro? – Pregunto Clementine
-
Hace mucho
tiempo cuando él estaba al mando de la creación de robots, ideo un plan para
erradicar a los AK155 que fue creando los AK175. Un científico de nombre Javier
Portman creyó que Michael tenía malas intenciones, pero aun así lo ayudo en la
creación del nuevo modelo. Cuando este fue terminado lo sometieron a duras
pruebas con total éxito. Silverman sostenía que había que eliminar a los
antiguos modelos para terminar la operación y fue ahí donde su compañero se rebeló,
acusando a su colega de planear una operación para adueñarse de Magentia. Esto fue oído por un AK155 que tomo un arma
laser y disparo contra Silverman dándole muy cerca del cuello. Fue allí donde
estos robots fueron perseguidos, encerrados en una bóveda y aniquilados por un
AK175. Aunque según un mito que se instalo por esa época el androide que
disparo contra el doctor no fue encerrado, por ese motivo Silverman debe querer
eliminarte Arbot, cree que fuiste el robot que quiso matarlo – Relato
Giovanni
-
¿Usted
cree que ese robot todavía exista? – Insistió Arbot
-
No lo sé
Arbot, fue un mito que se corrió por varias generaciones pero jamás se lo ha
visto – Respondió el comisario
-
¿Cómo fue
que sobrevivió Silverman? – Pregunto Steve
-
Aparentemente
un médico le ayudo a sanar las heridas, pero perdió su brazo derecho por lo que
el mismo decidió mecanizar
esa parte de su cuerpo, todo eso en el momento que yo lo escuche lo decían en
forma de leyenda, todo el mundo creía que había muerto en esa operación, lo que
no entiendo es cómo se volvió tan poderoso y otra cosa que me cuesta entender
es que si tuvo la oportunidad de destrozar a Arbot ¿por qué no lo hizo? – Finalizo
Mark
-
Tal vez
porque utilizo gran parte de su poder para detener la enorme bola de energía
que se genero cuando Gigabot y yo estábamos combatiendo, en el momento que entro
vi que una esfera lo envolvía, es decir, entro protegido por un campo de fuerza.
Su intención ha sido absorber toda la energía pero fue demasiado para su cuerpo
ya que es un humanoide y expulso toda esa energía junto a su campo de fuerza,
por lo tanto ha quedado débil para atacar nuevamente – Intervino el
androide
sábado, 26 de julio de 2014
El Vampiro de Flores
Tiene como protagonista a Belek, un enano que llegó a Buenos Aires con el Circo de los Zares proveniente de la zona de los Cárpatos. Al igual que el conde Drácula, Belek fue expulsado luego de que Boris Loff, el dueño del circo, junto a dos testigos: la Mujer Barbuda y el Hombre Bala, lo encontraran prendido al cuello de una mona integrante de la troupe circense.
Pero el mito, apenas comienza aquí. El verdadero horror se desató cuando Belek se refugió en una casa abandonada del Bajo Flores y comenzaron a desaparecer misteriosamente todos los gatos del barrio.
El relato cuenta que los vecinos protegieron sus casas con ristras de ajo mientras portaban crucifijos por las calles, por temor a ser atacados. Una noche de invierno, cerca de la estación Flores, los hombres del barrio lograron cazar al vampiro con una improvisada red, fabricada con la malla de un arco de fútbol, pero éste se les escapó furtivamente. Algunos aseguran que aún vive en el cementerio de Flores y sale de tanto en tanto a producir estragos entre los desprevenidos transeúntes.
Pero el mito, apenas comienza aquí. El verdadero horror se desató cuando Belek se refugió en una casa abandonada del Bajo Flores y comenzaron a desaparecer misteriosamente todos los gatos del barrio.
El relato cuenta que los vecinos protegieron sus casas con ristras de ajo mientras portaban crucifijos por las calles, por temor a ser atacados. Una noche de invierno, cerca de la estación Flores, los hombres del barrio lograron cazar al vampiro con una improvisada red, fabricada con la malla de un arco de fútbol, pero éste se les escapó furtivamente. Algunos aseguran que aún vive en el cementerio de Flores y sale de tanto en tanto a producir estragos entre los desprevenidos transeúntes.
Publicado por
Octavio Lo Bue
en
23:02
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La Dama de la Vela y La Dama Vestida de Negro
La Dama de la Vela
Fuente: Para Mas Mitos
La Fanática de Hello Kitty
Hace no mucho tiempo vivía una chica que era una absoluta fan de Hello Kitty. Tenía la más increíble colección de merchandising de la simpática gatita y su habitación parecía más un museo que el cuarto de una niña de su edad. Era un chica tímida y muy reservada, y su extraña afición la puso en el punto de mira de un grupo de chicas indeseables que había en su escuela.
Este era un grupo de delincuentes juveniles que se divertían golpeando, robando y humillando al resto de muchachas, pero en su caso el acoso era continuo y diario. Sabían que ella nunca diría nada ni a sus padres ni a los profesores, y eran lo suficientemente listas como para golpearla en lugares en los que no quedara marca o se taparan con la ropa. Tan continuo fue el acoso, que acabó acostumbrándose y cuando la empezaban a molestar se alejaba del dolor pensando en su adorada Hello Kitty. En sus fantasías recorría un idílico mundo donde nada ni nadie podía hacerla daño, y de esta forma aprendió a ignorar el dolor y la humillación.
Las abusadoras vieron cómo los llantos y quejidos se convirtieron en una cara inexpresiva. Y lo que más las inquietaba, era que sus ojos parecían como muertos, vacíos e indiferentes a las palizas que recibía.
La líder del grupo comenzó a darse cuenta de que su comportamiento le hacía perder el respeto de las demás, que veían como era incapaz de doblegarla. La chica no se resistía, no luchaba, no lloraba, era como si simplemente la ignorara. Pero lo que era aún peor…
¡Le daba miedo!.
No sabía el porqué, pero esos ojos inexpresivos con los que la miraba cuando la estaba golpeando, simplemente le helaban la sangre. Un día decidió acabar con el problema y organizó a su banda para seguir a la chica hasta su casa. Aprovechando que sus padres llegaban tarde del trabajo, pretendían infligirle tanto dolor que temblara cada vez que se acercaran a ella. Sabía que eso no lo podía hacer en la escuela o en la calle porque siempre podría haber alguien que las delatara.
La chica al llegar a su casa lo primero que hizo fue ponerse uno de sus pijamas favoritos de Hello Kitty, como cualquier día normal. No habían transcurrido ni dos minutos cuando el timbre de la puerta sonó. Sin pensarlo abrió la puerta y, antes de que pudiera reaccionar, dos chicas de la banda ya la tenían inmovilizada por los brazos. Un momento después la líder entró con una risa burlona.
-¿No te han enseñado a preguntar antes de abrir la puerta? – Sin mediar una palabra más la golpeó con todas sus fuerzas en el estómago, dejándola sin aire y doblada de rodillas en el recibidor de su casa.
Las delincuentes entraron en su casa y cerraron la puerta asegurándose que nadie las hubiera visto. Arrastrándola la subieron hasta su habitación y comenzaron a burlarse de su colección mientras destrozaban una por una sus figuras, sábanas o cualquier otro objeto con el logo de Hello Kitty.
Pero la chica ya se había evadido mentalmente. Sus ojos una vez más se habían vuelto inexpresivos y parecían ajenos a todo dolor o vejación. Probaron apagándole cigarrillos en la pierna, con cortes en su piel, saltando sobre ella… pero todo parecía inútil. Esos ojos fijos, como perdidos, empezaron a atemorizar a todo el grupo y algunas de ellas comenzaron a decir que era mejor irse, que alguien podía llegar o cualquier otra excusa para ocultar la realidad, ¡Se morían de miedo!.
La líder no podía dejar las cosas así y decidió acabar de una vez por todas con el problema.
-¿Sabes qué fue lo que dijo Hello Kitty? – le dijo mientras metía una mano en el bolsillo.
Pero la chica no contestó y continuó inmersa en su mundo de fantasía.
- No puede decir nada – dijo la jefa del grupo – ¡¡¡Porque no tiene boca!!! – y de repente sacó una navaja abierta del bolsillo, con la que le comenzó a arrancar los labios de la chica. Dejando su pijama, sus sábanas y toda su habitación de Hello Kitty manchadas de sangre.
Pero contra todo pronóstico la chica ni se inmutó y continuó mirándola con esos ojos sin vida. La líder de la banda asustada comenzó a apuñalarla en el pecho, le clavó incontables veces la navaja hasta que murió escupiendo sangre y con los pulmones totalmente perforados.
Las demás integrantes de la banda salieron corriendo, pensaban ir a asustarla, en ningún caso habían ido para asesinarla. Pero igualmente eran cómplices y sabían que todas ellas podían ser juzgadas. Para ocultar las pruebas que hubieran podido dejar, la líder prendió fuego a la habitación y en pocos minutos, era toda la casa la que estaba en llamas.
Pero por más que corrieran o se ocultaran nunca podrían escapar de lo que habían hecho, y sin saberlo habían despertado una sed de venganza que la chica no pudo cobrarse en vida, pero sí lo haría en la muerte y desde el más allá como un fantasma.
Todas ellas empezaron a tener horribles pesadillas en las que podían ver los ojos inexpresivos de la chica asesinada mirándolas fijamente. Pero eso no fue más que el principio, cuanto más fuerte era el fantasma, más poder podía ejercer sobre ellas, y un día comenzó el verdadero sufrimiento.
Sin saber cómo, las asesinas comenzaron a sentir que cada vez les costaba más abrir la boca, hasta que un día despertaron con la boca como si estuviera sellada: no podían hablar, no podían comer ni beber, y por más que intentaban forzar las mandíbulas, no eran capaces de despegarlas.
La líder fue la primera que sintió el efecto y la primera en darse cuenta al mirarse al espejo que su boca parecía difuminarse, como si se estuviera borrando, hasta finalmente desaparecer. Parecían un dibujo de Hello Kitty, en el que no existe boca en el rostro de la gatita. Por supuesto que nadie más aparte de ellas podía ver que su cara no tenía boca. Era como si el fantasma jugara con su mente torturándolas.
En un par de días las abusadoras se empezaron a sentir mal, no podían beber y comenzaban a sentir los síntomas de la deshidratación, tenían terribles dolores de cabeza y en sus delirios veían los ojos inexpresivos de la chica mirándolas fijamente en cualquier lugar. Podían sentir como las golpeaban pero no podían gritar, y lo que era aún más inquietante, una especie de fuerza malévola les impedía pedir ayuda. Poco a poco fueron sucumbiendo, rindiéndose al dolor y sus ojos fueron perdiendo brillo, perdiendo vida y volviéndose tan inexpresivos como los de la chica a la que humillaron, golpearon y finalmente asesinaron.
Cuando se iban rindiendo su mente abandonaba su cuerpo y entraban en un coma irreversible. Su mente se evadía y llegaban a un idílico lugar lleno de flores y pequeñas muñecas de hello kitty que jugaban y saltaban divirtiéndose. Era el mundo imaginario en el que la chica asesinada se evadía del dolor.
La líder de la banda fue la última en doblegarse y caer en un coma profundo. A los pocos segundos de llegar a aquel paradisíaco lugar, el cielo se oscureció y las decenas de Hello Kittys que jugaban distraídas se giraron hacía ella mirándola fijamente, con los mismo ojos sin vida que los de la chica.
Había comenzado su verdadero sufrimiento, pues en este mundo no había como escapar del dolor y la chica torturada se aseguraría de que no cesara el dolor hasta que alguien las desconectara de las máquinas que las mantenían con vida en el mundo real, en un coma profundo del que nunca despertarían.
Este era un grupo de delincuentes juveniles que se divertían golpeando, robando y humillando al resto de muchachas, pero en su caso el acoso era continuo y diario. Sabían que ella nunca diría nada ni a sus padres ni a los profesores, y eran lo suficientemente listas como para golpearla en lugares en los que no quedara marca o se taparan con la ropa. Tan continuo fue el acoso, que acabó acostumbrándose y cuando la empezaban a molestar se alejaba del dolor pensando en su adorada Hello Kitty. En sus fantasías recorría un idílico mundo donde nada ni nadie podía hacerla daño, y de esta forma aprendió a ignorar el dolor y la humillación.
Las abusadoras vieron cómo los llantos y quejidos se convirtieron en una cara inexpresiva. Y lo que más las inquietaba, era que sus ojos parecían como muertos, vacíos e indiferentes a las palizas que recibía.
La líder del grupo comenzó a darse cuenta de que su comportamiento le hacía perder el respeto de las demás, que veían como era incapaz de doblegarla. La chica no se resistía, no luchaba, no lloraba, era como si simplemente la ignorara. Pero lo que era aún peor…
¡Le daba miedo!.
No sabía el porqué, pero esos ojos inexpresivos con los que la miraba cuando la estaba golpeando, simplemente le helaban la sangre. Un día decidió acabar con el problema y organizó a su banda para seguir a la chica hasta su casa. Aprovechando que sus padres llegaban tarde del trabajo, pretendían infligirle tanto dolor que temblara cada vez que se acercaran a ella. Sabía que eso no lo podía hacer en la escuela o en la calle porque siempre podría haber alguien que las delatara.
La chica al llegar a su casa lo primero que hizo fue ponerse uno de sus pijamas favoritos de Hello Kitty, como cualquier día normal. No habían transcurrido ni dos minutos cuando el timbre de la puerta sonó. Sin pensarlo abrió la puerta y, antes de que pudiera reaccionar, dos chicas de la banda ya la tenían inmovilizada por los brazos. Un momento después la líder entró con una risa burlona.
-¿No te han enseñado a preguntar antes de abrir la puerta? – Sin mediar una palabra más la golpeó con todas sus fuerzas en el estómago, dejándola sin aire y doblada de rodillas en el recibidor de su casa.
Las delincuentes entraron en su casa y cerraron la puerta asegurándose que nadie las hubiera visto. Arrastrándola la subieron hasta su habitación y comenzaron a burlarse de su colección mientras destrozaban una por una sus figuras, sábanas o cualquier otro objeto con el logo de Hello Kitty.
Pero la chica ya se había evadido mentalmente. Sus ojos una vez más se habían vuelto inexpresivos y parecían ajenos a todo dolor o vejación. Probaron apagándole cigarrillos en la pierna, con cortes en su piel, saltando sobre ella… pero todo parecía inútil. Esos ojos fijos, como perdidos, empezaron a atemorizar a todo el grupo y algunas de ellas comenzaron a decir que era mejor irse, que alguien podía llegar o cualquier otra excusa para ocultar la realidad, ¡Se morían de miedo!.
La líder no podía dejar las cosas así y decidió acabar de una vez por todas con el problema.
-¿Sabes qué fue lo que dijo Hello Kitty? – le dijo mientras metía una mano en el bolsillo.
Pero la chica no contestó y continuó inmersa en su mundo de fantasía.
- No puede decir nada – dijo la jefa del grupo – ¡¡¡Porque no tiene boca!!! – y de repente sacó una navaja abierta del bolsillo, con la que le comenzó a arrancar los labios de la chica. Dejando su pijama, sus sábanas y toda su habitación de Hello Kitty manchadas de sangre.
Pero contra todo pronóstico la chica ni se inmutó y continuó mirándola con esos ojos sin vida. La líder de la banda asustada comenzó a apuñalarla en el pecho, le clavó incontables veces la navaja hasta que murió escupiendo sangre y con los pulmones totalmente perforados.
Las demás integrantes de la banda salieron corriendo, pensaban ir a asustarla, en ningún caso habían ido para asesinarla. Pero igualmente eran cómplices y sabían que todas ellas podían ser juzgadas. Para ocultar las pruebas que hubieran podido dejar, la líder prendió fuego a la habitación y en pocos minutos, era toda la casa la que estaba en llamas.
Pero por más que corrieran o se ocultaran nunca podrían escapar de lo que habían hecho, y sin saberlo habían despertado una sed de venganza que la chica no pudo cobrarse en vida, pero sí lo haría en la muerte y desde el más allá como un fantasma.
Todas ellas empezaron a tener horribles pesadillas en las que podían ver los ojos inexpresivos de la chica asesinada mirándolas fijamente. Pero eso no fue más que el principio, cuanto más fuerte era el fantasma, más poder podía ejercer sobre ellas, y un día comenzó el verdadero sufrimiento.
Sin saber cómo, las asesinas comenzaron a sentir que cada vez les costaba más abrir la boca, hasta que un día despertaron con la boca como si estuviera sellada: no podían hablar, no podían comer ni beber, y por más que intentaban forzar las mandíbulas, no eran capaces de despegarlas.
La líder fue la primera que sintió el efecto y la primera en darse cuenta al mirarse al espejo que su boca parecía difuminarse, como si se estuviera borrando, hasta finalmente desaparecer. Parecían un dibujo de Hello Kitty, en el que no existe boca en el rostro de la gatita. Por supuesto que nadie más aparte de ellas podía ver que su cara no tenía boca. Era como si el fantasma jugara con su mente torturándolas.
En un par de días las abusadoras se empezaron a sentir mal, no podían beber y comenzaban a sentir los síntomas de la deshidratación, tenían terribles dolores de cabeza y en sus delirios veían los ojos inexpresivos de la chica mirándolas fijamente en cualquier lugar. Podían sentir como las golpeaban pero no podían gritar, y lo que era aún más inquietante, una especie de fuerza malévola les impedía pedir ayuda. Poco a poco fueron sucumbiendo, rindiéndose al dolor y sus ojos fueron perdiendo brillo, perdiendo vida y volviéndose tan inexpresivos como los de la chica a la que humillaron, golpearon y finalmente asesinaron.
Cuando se iban rindiendo su mente abandonaba su cuerpo y entraban en un coma irreversible. Su mente se evadía y llegaban a un idílico lugar lleno de flores y pequeñas muñecas de hello kitty que jugaban y saltaban divirtiéndose. Era el mundo imaginario en el que la chica asesinada se evadía del dolor.
La líder de la banda fue la última en doblegarse y caer en un coma profundo. A los pocos segundos de llegar a aquel paradisíaco lugar, el cielo se oscureció y las decenas de Hello Kittys que jugaban distraídas se giraron hacía ella mirándola fijamente, con los mismo ojos sin vida que los de la chica.
Había comenzado su verdadero sufrimiento, pues en este mundo no había como escapar del dolor y la chica torturada se aseguraría de que no cesara el dolor hasta que alguien las desconectara de las máquinas que las mantenían con vida en el mundo real, en un coma profundo del que nunca despertarían.
viernes, 25 de julio de 2014
Arbot: El Resurgimiento capitulo 7 (2da parte)
Capitulo 7: Arbot vs. Gigabot (2do
Round)
Arbot fue sometido a una actualización de su chip donde le
instalaron diversas técnicas de combate cuerpo a cuerpo, luego fueron puestas a
pruebas sus nuevas habilidades en un combate virtual contra varios cadetes de
la fuerza; el resultado fue demoledor, el androide logro derrotar a los cadetes
en apenas 15 segundos sin usar ninguna de sus armas aunque nadie negaba que el
enemigo al que debía enfrentar el robot era 100 veces más fuerte que todos los
cadetes juntos.
Una tarde Adrian atendió una llamada anónima de un supuesto robo y
que los delincuentes estaban escapando por la terraza. Los uniformados fueron
hacia allí y se sorprendieron con lo que se encontraron
-
¡¡¡Lo
Atrape muchachos!!! - Exclamo
Steve
-
Vaya, vaya
este fue el tipo que se nos escapo aquella vez cuando encontramos a Arbot, ya
no te ves tan rudo ladronzuelo – dijo Adrian
De repente el techo del edificio comenzó a temblar y se escuchaba
gente gritar, el ladrón atrapado se sonreía
-
Están
perdidos oficiales, esta será su tumba y también la tuya AK155 no sobrevivirán
al poder del nuevo Gigabot – comento el misterioso hombre
Al terminar su frase Gigabot hizo su aparición, emergiendo desde
el techo del último piso del edificio. Acto seguido, Arbot se coloco delante de
sus compañeros dispuesto a luchar con la bestia mecánica, pero noto algo
extraño que luego lo aterro enormemente. La estrella de su rival ya no estaba,
es decir, ya no tenía punto débil. No quedaba otra opción que volarlo en mil
pedazos para vencerlo y sabía que no
tenía tanta fuerza para lograr semejante cosa ¿cómo vencer a algo que no tiene
punto débil visible?
Gigabot no estaba para juegos y se lanzo enérgicamente al ataque
pero no apunto a su robótico rival si no a sus amigos, pero Arbot estaba muy
atento y le dio un puñetazo en el rostro, luego volvió a golpearlo en la nuca,
en ese instante mientras el golpeado robot se dirigía hacia otro edificio
lindero, propulsado por los golpes de su contrincante, aquel se impulso de la
terraza donde estaba volviendo a golpear a su enemigo que termino incrustado en
la calle.
Cuando aterrizo, Arbot buscaba donde había quedado su metálico
oponente; de repente sintió como si fuese un gran terremoto, a su espalda apareció Gigabot dándole un
fuerte golpe mandándolo a volar sin embargo se recupero rápidamente y aterrizó
con dificultad pero sin daño alguno. Su oponente ya se había abalanzado sobre
él y estaba cerca, pero Arbot estaba preparado, cuando ya estaba peligrosamente
cerca, se agacho, le dio un puñetazo en el rostro, lo tomo de una de sus
piernas y luego de dar vueltas con él, lo lanzo al aire. Sin más preámbulos
disparo un cañón de energía hacia donde era antes el punto débil de Gigabot,
aunque dudaba seriamente que eso hubiese sido todo, así fue. El poderoso
androide aterrizo sin un rasguño.
-
Nada mal
AK155, veo que has mejorado tus habilidades – Dijo Gigabot
-
Tu también
has mejorado veo que ya no tienes tu estrella – Contesto
Arbot
-
Eso crees
¿verdad?, tengo una sorpresa para ti pedazo de hojalata – Advirtió
el otro androide
Mientras continuaba la lucha entre las maquinas, los oficiales ayudaban
a la gente afectada en el edificio. Clementine estaba preocupada ya que
recordaba la pelea anterior y se le venía a la mente la imagen de su amigo
destrozado por el poder de la terrible amenaza.
-
Cuiden a los ciudadanos, les ruego que no me sigan –
Manifestó
la oficial Taylor mientras revisaba granadas y otros armamentos
-
No hagas
locuras Clementine, si Arbot no pudo con Gigabot, nosotros no tenemos nada que
hacer – Advirtió Adrian
Ella no hizo caso a las advertencias de ninguno de sus compañeros,
fue hacia el vehículo, se armo con una Bazooka
y fue hacia donde se escuchaban a los robots pelear.
Lo que vio le sorprendió, su colega robot estaba luchando de igual
a igual con su rival aunque debido a su estructura más débil era Arbot quien se
llevaba la peor parte, su cuerpo había recibido algunos golpes contundentes que
lo dañaron aunque no de gravedad.
En el campo de batalla el combate era muy dinámico en cuanto a
movimientos, ninguno cedía un cm.
Hasta que el androide oficial disparo un cañón de energía Blas que
dio de lleno en Gigabot que no se molesto en esquivarlo
-
Hasta aquí
ha llegado este estúpido juego pedazo de chatarra, te advertí que tenía una
sorpresa para ti y no te hare esperar más -
Dijo la bestia mecánica
En ese instante todo comenzó a temblar, de su cuerpo comenzó a
emerger electricidad y gran cantidad de energía. Clementine presentía mucho
peligro así que se dispuso a disparar un misil
-
¡¡¡Arbot,
apártate!!! – Clamo Taylor
Aquel dio varios pasos hacia atrás, ella no dudo en disparar, así fue como ese
misil se dirigía a donde se encontraba la estrella del enemigo y allí fue donde
exploto
-
¿Qué te
pareció eso chatarra del demonio? – Fue lo que dijo Clementine
La sorpresa de ella fue cuando vio a Gigabot continuando con su
ataque aunque a Arbot no le causo ningún asombro
-
¡¡¡Gigabot
ya no posee su estrella la única forma de destruirlo es hacerlo pedazos!!! – Exclamo
Arbot
En el momento donde todo era desesperación la súper-maquina
enemiga lanzo un grito a lo que al androide oficial comenzó a cargar su cañón
de energía Blas a su máxima potencia.
-
Este es tu
fin AK155 has sido un formidable adversario pese a ser obsoleto, esta pelea
llego a su fin ¡¡¡ESTRELLA DE LA MUERTE!!! –
En ese instante la estrella del enemigo volvió a emerger y
finalmente ambos androides lanzaron sus ataques al mismo tiempo, a diferencia
de los dos creían se estaba formando una bola gigante de energía en el medio de
la disputa.
Clementine salió despedida por la fuerza del impacto de los dos
ataques pero alguien la sostuvo por detrás, ese alguien era Steve, con el
llegaron los demás oficiales para ver lo que ocurría en el campo de batalla.
-
¿Qué
diablos es esa esfera de ahí? - Cuestiono
Alex
-
Ambos
lanzaron ataques realmente poderosos y formaron esa bola enorme – Respondió
ella
-
Miren
muchachos ¿Qué es eso de ahí arriba? – Interrogo Adrian
En un edificio se observaba una sombra que extrañamente se arrojo
hacia la bola formada por los disparos de los androides
-
¡¡¡Se va a
suicidar!!! – Grito Steve
El sujeto desapareció al alcanzar el cumulo de energía, de repente
la energía comenzó a consumirse volviéndose cada vez más pequeña, en ese
momento hubo una gran explosión que afecto a ambos robots que planearon unos
cuantos metros antes de caer.
En el medio había quedado la figura extraña, se podía divisar que
era un humanoide, es decir, mitad humano y mitad androide. Su lado humano era
un anciano. Su lado robot era un cuerpo humano, a su vez, vestía un
guardapolvo.
El misterioso ser se dirigió hacia Arbot que hacia un gran
esfuerzo por mantenerse en pie
-
Esta vez
has tenido suerte AK155, podría acabar contigo ahora mismo si quisiera; pero tú
perteneces a Gigabot. El será el que te haga pedazos la próxima vez –
Advirtió el extraño
-
Usted es
su creador ¿verdad?, Usted es el doctor Silverman ¿cierto? – Cuestiono
el robot
-
Jajaja,
veo que… soy popular eh, ¡Gigabot nos vamos! AK155 prepárate porque no será la
última vez que tienes noticias de nosotros, no me detendré hasta dominar toda
Magentia - volvió a
advertir Silverman
Acto seguido libero una gran descarga de energía que reparo todo
el daño sufrido en la ciudad lo que dejo perplejo a Arbot y el científico lo
noto
-
No es mi
intención destruir la ciudad solo quiero conquistarla por eso debes ser
eliminado – Explico Michael
Luego de eso ambos partieron y tiempo después también lo hicieron
los oficiales. Este combate dejo una respuesta, pero abrió nuevos acertijos ¿Cómo
es que Silverman es un humanoide? ¿Por qué sus intenciones de conquistar
Magentia? ¿Por qué no acabo con Arbot
cuando pudo haberlo hecho?
El Closet
Abre tu armario, no enciendas la luz. Asegúrate de tener un fósforo y su caja contigo. entra y cierra la puerta. Si las luces del exterior del armario están encendidas, esto no funcionará. Tampoco funciona si es de día. Sólo necesita suficiente espacio para una ligera movilidad.
Mantente en la oscuridad durante unos dos minutos, ya que eso es todo lo que se necesita. Ahora, toma el fósforo y mantenlo en frente de ti y di: "Muéstrame la luz o déjame en la oscuridad. "Si usted comienza a escuchar susurros , enciende el fósforo de inmediato. Si usted no oye nada, y el fósforo no se enciende por sí solo , no te des la vuelta. Si enciendes demasiado tarde el fósforo, o no lo haces en absoluto después de oír los susurros , algo te agarra por detrás y te llevara a lo que parece una interminable caída en la oscuridad.
Si enciendes el fósforo a tiempo y no pasa nada después, abre lentamente la puerta y sal, a continuación, cierra la puerta, pero no mires dentro. A partir de entonces , nunca mires en tu armario sin la luz en absoluto. Algunos dicen que si dejas tu armario abierto durante la noche se puede ver un demonio que te ve con dos ojos rojos que brillan como fósforos .
Fuente: Dross Rotzank
Mantente en la oscuridad durante unos dos minutos, ya que eso es todo lo que se necesita. Ahora, toma el fósforo y mantenlo en frente de ti y di: "Muéstrame la luz o déjame en la oscuridad. "Si usted comienza a escuchar susurros , enciende el fósforo de inmediato. Si usted no oye nada, y el fósforo no se enciende por sí solo , no te des la vuelta. Si enciendes demasiado tarde el fósforo, o no lo haces en absoluto después de oír los susurros , algo te agarra por detrás y te llevara a lo que parece una interminable caída en la oscuridad.
Si enciendes el fósforo a tiempo y no pasa nada después, abre lentamente la puerta y sal, a continuación, cierra la puerta, pero no mires dentro. A partir de entonces , nunca mires en tu armario sin la luz en absoluto. Algunos dicen que si dejas tu armario abierto durante la noche se puede ver un demonio que te ve con dos ojos rojos que brillan como fósforos .
Fuente: Dross Rotzank
jueves, 24 de julio de 2014
Una extraña forma de amar
Exhumaba el cadáver que hacía varios meses se hallaba sepultado detrás de los ciruelos del bosque.
En aquel momento no supo qué hacer, sólo quiso detenerlo. Pero ahora comenzaba a extrañarlo.
¡Lo amaba tanto!
Recordaba el sonido de sus pasos cada vez que lo veía pasar frente a su cabaña en su ronda matutina. Sus cabellos ondulados cayendo encima de sus anchos hombros. Su estrecha cintura, sus brazos torneados y fuertes y su esbelta figura. Lo contemplaba cada día tras la blanca y sutil cortina de lino a través del ventanal.
Hasta que empezó a formar parte de su vida, hasta que todo su entorno tuvo su nombre.
Cuantas veces el aroma varonil de su perfume le llegaba con la brisa, mientras se desayunaban juntos en la galería. Cuantas otras también lo descubrió en su lecho, dormido en la mañana tras la intensa noche de amor. Que hermoso era escuchar su risa, cuando en la loca carrera atravesaban el bosque hacia la orilla de aquel inmenso espejo de agua fresca y cristalina, donde luego se tendían confundiéndose en un apretado abrazo mientras rodaban por la hierba.
Cuantas noches de luna llena, adormilados en la hamaca bajo las estrellas, gozaron de aquel paraje selvático y solitario que la viera nacer. ¡Cuantos sueños había despertado en ella! ¡Cuantos deseos!
Y una mañana, inexplicablemente, volvió a pasar frente a su puerta como un desconocido más, ignorándola. Como si todos esos momentos nunca hubiesen existido, como si de golpe su inmenso amor se hubiese esfumado…
¿El no entendía que era su única razón para vivir? ¿No veía el dolor que le causaba?
Así pasaron los días Y cuando ella ya no resistía ese rechazo decidió salirle al paso y pedirle explicaciones…
Entonces, el sólo contestó con desconcierto que ella estaba confundida, que hacía más de dos años que el se había ido y no había regresado hasta el momento. Que no se conocían.
Y con un simple –“Lo siento”- comenzó a alejarse.
¿Es que acaso el estaba burlándose? De ser así, ella no lograba entrar en razón. Todo en su cabeza daba vueltas.
No podía soportarlo. Ellos estaban destinados a vivir juntos… ¡por siempre!
Un manantial de lágrimas comenzó a brotar de sus ojos, empapando sus mejillas, y el dolor se volvió más agudo y enloquecedor. Cada paso que él daba alejándose, iba astillando su corazón y hasta le costaba respirar.
¡No podía permitirle que se marchara, tenía que impedírselo, debía detenerlo!
Y como último recurso. El hacha que descansaba sobre los leños….
Hundió la pala con fuerza, con desesperación y con la misma desesperación siguió cavando hasta que sintió el sonido que produjo la hoja de metal al chocar contra la dura laja con la que había cubierto su cuerpo, en el oscuro y húmedo agujero, antes de taparlo por completo con la negra tierra del bosque.
Anhelante tiró la pala a un lado. Barrió con las manos la áspera superficie y quitó la tierra de los bordes hasta formar una pequeña zanja alrededor de la piedra. Parecía que el corazón se le iba a salir del pecho. La agitación la embargaba completamente. Fue así, que al ver la piedra libre, tomó conciencia nuevamente de cuánto lo extrañaba. De lo que había significado no verlo, no sentirlo cerca, no escuchar su voz, ni sus pasos cada mañana.
Hundió sus dedos largos y delicados en la tierra húmeda y aferró la gruesa lámina. Tiró con todas sus fuerzas para liberar a su amado. La piedra, demasiado pesada por la humedad absorbida, no se movía. Cavó con desesperación al rededor, profundizando la hendidura. Una y otra vez los delicados dedos, ahora sangrantes, se hundieron siguiendo el contorno de la lápida, forzando para levantarla.
Tierra, piedra y sangre se fusionaban. Sus ansias crecían a cada minuto de demora.
Con el rostro en desequilibrada sonrisa esperaba el momento de verlo. No tomaba en cuenta que la muerte y el paso del tiempo dentro de aquel sepulcro, hubieran de devolverlo diferente. Ella esperaba encontrarlo como su mente enferma lo recordaba.
Al fin logró mover la laja, con esfuerzo brutal pudo levantarla. Bajo ésta, las ennegrecidas sábanas aún protegían el cuerpo. Suavemente quitó los trozos pútridos de la tela.
Pensaba, que su rostro sonriente la aguardaba abajo.
Sus fuertes brazos la abrazarían por salvarlo de aquella obscuridad.
Ella sería, a partir de ese momento su heroína ¡Cuánto tendría que agradecerle!
¡Al fin viviría para ella! Dormiría en su cama y luego, cada mañana desayunarían en la galería, como tantas veces lo había imaginado. Ansiaba ver su largo cabello ondulado, sus ojos dulces y su hermosa sonrisa a flor de labios para recibirla.
Quito el último trozo de tela…
De pronto, la gélida sonrisa dibujada por la muerte en la descarnada calavera, surgió entre los harapos.
Y la luz fantasmagórica, producto del reflejo de aquella inmensa luna, sobre los pestilentes restos de la oscura y vacía cuenca de los ojos… le dio la bienvenida.
En aquel momento no supo qué hacer, sólo quiso detenerlo. Pero ahora comenzaba a extrañarlo.
¡Lo amaba tanto!
Recordaba el sonido de sus pasos cada vez que lo veía pasar frente a su cabaña en su ronda matutina. Sus cabellos ondulados cayendo encima de sus anchos hombros. Su estrecha cintura, sus brazos torneados y fuertes y su esbelta figura. Lo contemplaba cada día tras la blanca y sutil cortina de lino a través del ventanal.
Hasta que empezó a formar parte de su vida, hasta que todo su entorno tuvo su nombre.
Cuantas veces el aroma varonil de su perfume le llegaba con la brisa, mientras se desayunaban juntos en la galería. Cuantas otras también lo descubrió en su lecho, dormido en la mañana tras la intensa noche de amor. Que hermoso era escuchar su risa, cuando en la loca carrera atravesaban el bosque hacia la orilla de aquel inmenso espejo de agua fresca y cristalina, donde luego se tendían confundiéndose en un apretado abrazo mientras rodaban por la hierba.
Cuantas noches de luna llena, adormilados en la hamaca bajo las estrellas, gozaron de aquel paraje selvático y solitario que la viera nacer. ¡Cuantos sueños había despertado en ella! ¡Cuantos deseos!
Y una mañana, inexplicablemente, volvió a pasar frente a su puerta como un desconocido más, ignorándola. Como si todos esos momentos nunca hubiesen existido, como si de golpe su inmenso amor se hubiese esfumado…
¿El no entendía que era su única razón para vivir? ¿No veía el dolor que le causaba?
Así pasaron los días Y cuando ella ya no resistía ese rechazo decidió salirle al paso y pedirle explicaciones…
Entonces, el sólo contestó con desconcierto que ella estaba confundida, que hacía más de dos años que el se había ido y no había regresado hasta el momento. Que no se conocían.
Y con un simple –“Lo siento”- comenzó a alejarse.
¿Es que acaso el estaba burlándose? De ser así, ella no lograba entrar en razón. Todo en su cabeza daba vueltas.
No podía soportarlo. Ellos estaban destinados a vivir juntos… ¡por siempre!
Un manantial de lágrimas comenzó a brotar de sus ojos, empapando sus mejillas, y el dolor se volvió más agudo y enloquecedor. Cada paso que él daba alejándose, iba astillando su corazón y hasta le costaba respirar.
¡No podía permitirle que se marchara, tenía que impedírselo, debía detenerlo!
Y como último recurso. El hacha que descansaba sobre los leños….
Hundió la pala con fuerza, con desesperación y con la misma desesperación siguió cavando hasta que sintió el sonido que produjo la hoja de metal al chocar contra la dura laja con la que había cubierto su cuerpo, en el oscuro y húmedo agujero, antes de taparlo por completo con la negra tierra del bosque.
Anhelante tiró la pala a un lado. Barrió con las manos la áspera superficie y quitó la tierra de los bordes hasta formar una pequeña zanja alrededor de la piedra. Parecía que el corazón se le iba a salir del pecho. La agitación la embargaba completamente. Fue así, que al ver la piedra libre, tomó conciencia nuevamente de cuánto lo extrañaba. De lo que había significado no verlo, no sentirlo cerca, no escuchar su voz, ni sus pasos cada mañana.
Hundió sus dedos largos y delicados en la tierra húmeda y aferró la gruesa lámina. Tiró con todas sus fuerzas para liberar a su amado. La piedra, demasiado pesada por la humedad absorbida, no se movía. Cavó con desesperación al rededor, profundizando la hendidura. Una y otra vez los delicados dedos, ahora sangrantes, se hundieron siguiendo el contorno de la lápida, forzando para levantarla.
Tierra, piedra y sangre se fusionaban. Sus ansias crecían a cada minuto de demora.
Con el rostro en desequilibrada sonrisa esperaba el momento de verlo. No tomaba en cuenta que la muerte y el paso del tiempo dentro de aquel sepulcro, hubieran de devolverlo diferente. Ella esperaba encontrarlo como su mente enferma lo recordaba.
Al fin logró mover la laja, con esfuerzo brutal pudo levantarla. Bajo ésta, las ennegrecidas sábanas aún protegían el cuerpo. Suavemente quitó los trozos pútridos de la tela.
Pensaba, que su rostro sonriente la aguardaba abajo.
Sus fuertes brazos la abrazarían por salvarlo de aquella obscuridad.
Ella sería, a partir de ese momento su heroína ¡Cuánto tendría que agradecerle!
¡Al fin viviría para ella! Dormiría en su cama y luego, cada mañana desayunarían en la galería, como tantas veces lo había imaginado. Ansiaba ver su largo cabello ondulado, sus ojos dulces y su hermosa sonrisa a flor de labios para recibirla.
Quito el último trozo de tela…
De pronto, la gélida sonrisa dibujada por la muerte en la descarnada calavera, surgió entre los harapos.
Y la luz fantasmagórica, producto del reflejo de aquella inmensa luna, sobre los pestilentes restos de la oscura y vacía cuenca de los ojos… le dio la bienvenida.
Fuente: losmejorescuentos.com
La Leyenda de la Luna
Cuenta una leyenda que hace muchísimos años solamente el Sol reinaba en el cielo. De día todo era alegría, pero durante la noche un gran temor se apoderaba de las aldeas. Cierta vez, un puma sanguinario se ensañó con un pequeño poblado. Entonces, una joven valiente y generosa, llamada Quilla decidió poner fin a esta amenaza.
Una noche, en vez de refugiarse junto a su pueblo, se quedó sola en un lugar abierto. Al acercarse el puma, ella comenzó a correr muy velozmente. El animal la siguió, pero Quilla conocía perfectamente la región y sabía donde ocultarse. Así, durante dos días, fue alejando a la fiera de su pueblo.
Pero finalmente, en la tercera noche, el puma la acorraló. La joven se dio cuenta que estaba perdida. Sin embargo, contenta porque había logrado apartar a la bestia de su gente, se dispuso a morir.
En ese momento ocurrió algo asombroso: la figura de la muchacha comenzó a ascender por el aire hasta convertirse en un astro redondo y luminoso que quedó prendido en el cielo.
Los amigos de Quilla, que la buscaban intensamente, vieron la transformación y comprendieron lo sucedido......
A partir de ese momento, Quilla nunca los abandonó; los acompañó todas las noches con su luz.
Una noche, en vez de refugiarse junto a su pueblo, se quedó sola en un lugar abierto. Al acercarse el puma, ella comenzó a correr muy velozmente. El animal la siguió, pero Quilla conocía perfectamente la región y sabía donde ocultarse. Así, durante dos días, fue alejando a la fiera de su pueblo.
Pero finalmente, en la tercera noche, el puma la acorraló. La joven se dio cuenta que estaba perdida. Sin embargo, contenta porque había logrado apartar a la bestia de su gente, se dispuso a morir.
En ese momento ocurrió algo asombroso: la figura de la muchacha comenzó a ascender por el aire hasta convertirse en un astro redondo y luminoso que quedó prendido en el cielo.
Los amigos de Quilla, que la buscaban intensamente, vieron la transformación y comprendieron lo sucedido......
A partir de ese momento, Quilla nunca los abandonó; los acompañó todas las noches con su luz.
miércoles, 23 de julio de 2014
La Leyenda de la araucaria
Esto sucedió hace mucho tiempo, en la época en que los españoles comenzaron la conquista de estas tierras de América.
Un día, los indios mapuches, muy asustados, vieron que unos hombres de piel blanca, cargados de armas avanzaban sobre ellos. Venciendo su temor, los hombres del cacique mapuche Mallaucán, lucharon contra los hombres blancos.
La lucha fue larga, el hambre y el cansancio fueron debilitando a los mapuches.
Mallaucán guió a su pueblo hacia un bosque de araucarias, (son grandes árboles rústicos, espinosos, como pinos, los mapuches los llaman pehuén), y allí pidió a los dioses que protegieran a sus mujeres y niños.
Cuando todo pareció perdido, ocurrió lo inesperado: las ramas de las araucarias comenzaron a sacudirse y cayó una lluvia de frutos que se abrieron y dejaron ver sus semillas.
Estas semillas fueron el mejor alimento, para estas personas que comieron hasta hartarse; luego se sintieron con más fuerzas, volvieron a la batalla y vencieron a los españoles.
El fruto del pehuén o araucaria, había salvado a los habitantes de estas tierras.
Un día, los indios mapuches, muy asustados, vieron que unos hombres de piel blanca, cargados de armas avanzaban sobre ellos. Venciendo su temor, los hombres del cacique mapuche Mallaucán, lucharon contra los hombres blancos.
La lucha fue larga, el hambre y el cansancio fueron debilitando a los mapuches.
Mallaucán guió a su pueblo hacia un bosque de araucarias, (son grandes árboles rústicos, espinosos, como pinos, los mapuches los llaman pehuén), y allí pidió a los dioses que protegieran a sus mujeres y niños.
Cuando todo pareció perdido, ocurrió lo inesperado: las ramas de las araucarias comenzaron a sacudirse y cayó una lluvia de frutos que se abrieron y dejaron ver sus semillas.
Estas semillas fueron el mejor alimento, para estas personas que comieron hasta hartarse; luego se sintieron con más fuerzas, volvieron a la batalla y vencieron a los españoles.
El fruto del pehuén o araucaria, había salvado a los habitantes de estas tierras.
Fuente: Mas Leyendas Aqui
Publicado por
Octavio Lo Bue
en
3:00
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Etiquetas:
America,
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Arbot: El resurgimiento
Capitulo 6: ¿Quién es el enemigo? / ¿Quién soy?
Gigabot ha sido estos días el epicentro de la atención tanto de
los oficiales de la departamental como sus directivos. Hasta que el mismo Arbot
entro en la conversación
-
¿Quién
posee el poder en esta ciudad para generar a semejante monstruo? –
Pregunto el androide
-
El último
hombre que ha creado una maquina de esa magnitud fue el doctor Silverman - pregunto el comisario Mark Giovanni
-
¿Quién es
él? No tengo archivos sobre
ese tal Silverman – Cuestiono el robot
-
Es una
larga historia querido Arbot. Hace muchos años cuando Magentia era un planeta
que apenas era habitable y ni Magentropolis existía, los encargados de
acondicionarlo fueron robots como tu modelos AK155 – En ese
momento Arbot interrumpió
-
Un segundo
cuando combatí con Gigabot menciono que yo era un modelo AK155 eso quiere decir
que su creador conoce sobre nosotros – Agrego el metálico
-
En realidad querido, eres un hibrido; Alex ha
hecho de ti una cruza entre el antiguo AK155 y el más moderno AK175; algo así
como un AK165 – contesto Giovanni
-
Prosiguiendo
con la historia que estaba contando el señor Michael Silverman era un doctor en informática muy famoso (digo era
porque no se sabe a ciencia cierta si aun vive) el dijo que la versión de maquinas
que se estaba utilizando era obsoleta, muy lenta y débil. Junto a otros
científicos ideo la súper-maquina qué prosiguió al antiguo modelo.
-
También
fue el que dijo que las maquinas obsoletas debían ser destruidas
inmediatamente; nadie entendía exactamente bien porque pero a su vez nadie se
animaba a oponérsele era un doctor y además un tipo con un muy mal genio. Luego
los AK175 se comenzaron a comportar de manera muy extraña tal fue así que se le
pidió a Silverman que renuncie y ceda el poder de las maquinas al gobierno de
ese momento, no tuvo otra opción que acatar las órdenes del consejo pero sin
antes advertir que no sería la última vez que escucharían el nombre Michael
Silverman -
-
Eso quiere
decir que ese loco de remate es el que construyo a Gigabot ¿cierto? – pregunto
Adrian
-
Lo dudo
Jiménez este hombre si vive debe tener unos 110 años, francamente no creo que
este ser humano tenga la voluntad de hacer este tipo de maldades, tampoco tuvo
hijos de manera que yo lo descartaría como posible sospechoso –
-
Discúlpeme
el atrevimiento pero creo que debemos asegurarnos que está muerto o que esta
tan débil como usted nos dice, es decir ¿Quién vio su tumba? ¿Quién lo ha visto
para comprobar que realmente esta tan débil?
- interrogo Clementine
-
Señorita
Taylor ¿realmente cree usted que un hombre de 110 años tenga la suficiente
lucidez de crear algo tan genial? En mi opinión debe ser uno de sus alumnos, él
solía trabajar mucho con ellos y no descarto que uno de ellos sepa cómo crear
robots de la misma talla o mejores que los suyos – Contesto
Giovanni
Arbot tenía la certeza de que Gigabot estaba cerca de su temible
regreso y que volvería más fuerte que nunca pero a diferencia de sus compañeros
él esperaba ese tan ansiado retorno quería volver a medir fuerzas con la bestia
invencible. Sin dudas esto se había vuelto algo personal para el androide
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